About EsMasLoQueNosUneQueLoQueNosSepara

Soy médico, soy de AMYTS Responsable de Atención Hospitalaraia de AMYTS CGD y madre. Las soluciones pasan por la implicación

A veces hay que hablar alto y claro…

Aside

Dejo mi “Con firma” del 14 de mayo de 2017 en la Revista Madrileña de Medicina, porque a veces, ante la desfachatez,  no queda otro remedio que hablar alto y claro.

“¿Politización de los médicos, señora presidenta? ¿No serán los gobernantes quienes están politizados?”, por Ángela Hernández

“¿Qué haremos, qué haremos?” gritó. “¡Salir de trasgos para caer en lobos!” dijo, y esto llegó a ser un proverbio, aunque ahora decimos “de la sartén al fuego” en las situaciones incómodas de este tipo.
El Hobbit. J.R.R.Tolkien

Tras ver las declaraciones del martes 9 de mayo de la Presidenta de la Comunidad de Madrid (CAM) (minuto 16:30 a 19:24) puede surgir una pregunta: ¿estamos dejándonos politizar los médicos madrileños?

Primero habría que analizar detenidamente cómo lo han estado haciendo los políticos españoles durante décadas para que “politización” tenga una connotación peyorativa.

Y yo, ¿estoy politizada? Sí. Me interesa la política. Creo firmemente que las soluciones pasan por la implicación, es más, ¿cómo puede alguien afirmar que no está interesado en la política?

¿Escondo algo? No. Llevo afiliada a UPYD (como antes a Ciutadans) desde el 2007, y me siento muy orgullosa de ello.

¿Tienen La Sra. Cifuentes y su equipo algo que esconder? Porque a menudo se escucha, ya es casi un mantra en Mesa Sectorial, o al Sr. Consejero de Sanidad, o a la propia sra. Cifuentes, decir que esto o aquello en Sanidad lo hizo un equipo anterior con el que parece que cada vez quieren tener menos que ver. Da la impresión de que Cristina Cifuentes obvia que, además de la actual Presidenta de la Comunidad de Madrid, también lo es de su partido en esta Comunidad, y que salió elegida por las listas de la misma formación bajo la que gobernaron sus antecesores, el PP de Madrid. Formación en la que ella no ha aparecido de repente por generación espontánea, sino en la que lleva ocupando diferentes cargos de su estructura desde 1991.

Cuando desde un sindicato profesional médico, una asociación profesional médica y un colegio de médicos, tras todo un año de contactos infructuosos, se denuncia que el Sr. Consejero de Sanidad está incumpliendo con los médicos en materia laboral y con los madrileños en su deber de velar por la sanidad pública, no se le ocurre otra cosa a la Sra. Presidenta, tras ratificar su confianza en él, que acusar a los que piden la destitución del Consejero de querer debilitar a su gobierno y de estar “politizados”.

Trabajo para AMYTS, un sindicato profesional que defiende los derechos laborales de los médicos, y que acoge todas las sensibilidades políticas. Unos las cuentan, otros no. No estamos aquí por nuestra afiliación política, y tratamos de ser exquisitos en mantener la necesaria independencia. Pero tras ver las declaraciones de la Sra. Presidenta de la Comunidad, que en teoría también lo debe ser de todos, reconozco que estoy un poquito cansada de que los que están politizados hasta las trancas, e inmersos en decenas de procesos judiciales de financiación ilegal, acusen tan a la ligera a los demás de estar politizados. Con tan solo uno de los escándalos de presunta financiación ilegal en muchos países de nuestro entorno, él o los partidos afectados habrían tenido que disolverse. Lo más cercano que tenemos en España en el ejemplo de Convergencia y Unión, que se “refundó” en el Partido Demócrata Catalán. Pero diluvia sobre el Partido Popular y aquí no pasa nada. ¿Es un problema solo del Partido Popular? Por desgracia, no.

No, Sra. Cifuentes, no estamos politizados cuando nos quejamos de que no existe un sistema de selección y provisión de los facultativos de área, ni cuando nos quejamos de que más de un tercio de los médicos del SERMAS tengan contratos temporales, o de que no haya traslados ni movilidad hospitalaria para médicos desde… ¡¡¡2001!!!. Se trata, como mínimo, de una dejación de funciones de la Administración que usted preside.

No señora Cifuentes, no estamos politizados cuando denunciamos que los techos de los hospitales de los que usted presume, y de los que todos no enorgullecemos, se caen, a veces al suelo, a veces sobre pacientes, a veces sobre profesionales sanitarios… O cuando interponemos denuncias sobre ascensores que funcionan de forma deficitaria desde hace años, y hospitales que tienen goteras cada vez que llueve… Sería deseable que, en lugar de tratar de demonizar a los que ponen los problemas sobre la mesa, hicieran lo posible por facilitar los medios para ponerles solución. Cuando haya un accidente con daños o cosas peores y digamos que ya lo habíamos denunciado en multitud de ocasiones, ¿qué responderá? ¿Que politizamos?

No Sra. Cifuentes, no estamos politizados cuando reiteramos que nos parece absurdo que detraigan doscientos euros al mes a los médicos que hacen jornada complementaria, o que reduzcan el presupuesto para suplencias en atención primaria en concepto de cumplimiento de jornada, en lugar de permitirnos cumplirla y aminorar las listas de espera que sufren los ciudadanos.

Y así muchos, muchos problemas pendientes de soluciones que dejan prolongarse durante años cuando no décadas.

A veces hay que hablar alto y claro, aunque por ello puedan acusarte de estar “politizado”. El colmo del cinismo es que, tras diez años de congelación de la Carrera Profesional, por desconocimiento (malo) o con toda la intención (peor), la sra. Presidenta declare: “Y trabajar todos juntos para mejorar también las condiciones del personal sanitario a través de la carrera profesional. Pero todo esto se consigue con trabajo…” Se lo dice a profesionales que han visto recortada la plantilla del SERMAS en más de 5000 efectivos desde el 2010, recortadas sus retribuciones y que asisten anonadados a la insuficiente financiación para la dotación y mantenimiento de los centros. Que aun así han mantenido una excelente actuación y un compromiso con el sistema y con los pacientes que arrojan los resultados de excelencia de los que se vanaglorian ciertos políticos y consejeros.

No puedo menos que desear que, de ahora en adelante, los que nos gobiernan se dediquen menos a acusar de matonismo, de politización, de acallar a quienes ponen sobre la mesa las deficiencias, y más trabajar de verdad. Para que así los profesionales sanitarios podamos dedicarnos a los que de verdad nos gusta, la asistencia y los pacientes, sin tener constantemente la percepción de que la sanidad es un pollo descabezado que una veces corre hacia el “ladrillo sanitario” y otras veces no se sabe hacia dónde se dirige.

Entiendo que la Sanidad es compleja, que puede hacer perder o ganar votos, que no existen las soluciones fáciles ni mágicas, pero es un pilar del estado de bienestar tan importante que no me resigno a esperar y ver cómo la dejan desmoronarse. Exijo que sea gobernada con un proyecto, con consenso, y que deje de ser moneda de cambio para obtener votos. Y si por eso se me va acusar de estar politizada… bienvenida sea la acusación, porque la alternativa, callar, es mucho peor.

Decía una médico en otro “Con Firma” de la revista Madrileña de Medicina, “que sepáis que en AMYTS buscamos valientes”. Ojalá cada vez haya más valientes que expongan los problemas, y ojalá los responsables de la Sanidad de la Comunidad trabajen por la sanidad de todos, que también es la suya.

Ángela Hernández Puente
Especialista en Cirugía General y AD, Hospital del Sureste. Presidenta del sector AMYTS de Atención Hospitalaria

Carta al Ilmo. Sr. Presidente del Colegio Oficial de Médicos de la Provincia de Segovia

Hecho.

Primum non nocere 2017

Ilmo. Sr. Presidente del Colegio Oficial de Médicos de la Provincia de Segovia. Dr Enrique Guilabert Pérez

En relación al expediente disciplinario abierto a la Dra Mónica Lalanda, me gustaría hacerle llegar las siguientes observaciones:

La Dra Lalanda desde hace años pone su empeño en mejorar la situación indigna que sufrimos los médicos y utiliza todas las herramientas de comunicación a su alcance.  La entrada en su blog “Medicoacuadros” anunciando su renuncia es, en mi opinión, un canto a la dignidad profesional y al bienestar de los pacientes y así lo entendimos sus muchos miles de  lectores.

El colegio de médicos que usted preside demuestra tener más interés en defender el sentimiento subjetivo de un pequeño grupo de colegiados que se sienten heridos, frente a una situación de precariedad generalizada y deshonor que viven una enorme proporción de médicos en España, y por lo tanto en su propia ciudad.

El…

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MI EXPEDIENTE DISCIPLINARIO

Animo Mónica, necesitamos más como tú y menos de los que miran hacia otro lado…

Nos quieren dóciles, nos quieren callados, trabajando caa vez más por menos y en condiciones precarias.

Pero están estirando demasiado y cuando la goma se rompa lloraremos por el sistema sanitario que tuvimos.

Defenderlo es cosa de todos, de pacientes, de profesionales, de instituciones y de nuestros reprrsentantes políticos.

Y si todos remamos en una misma dirección, lejos de intereses políticos partidistas o corporativistas quizás podamos preservar el tesoro de saber que optamos a los mejores tratamientos independiemtemente de nuestras posibilidades económicas.

Pero ese privilegio hay que cuidarlo, financiarlo y guiarlo, y la vocación de los profesionales, aunque enorme, tiene límites.

Espero que estemos a tiempo, hagamos que estemos a tiempo.

Y mientras mi total apoyo a profesionales valientes que son capaces de contar su opinión sobre lo que está pasando, incluso aunque hacerlo lleve a colgar la bata o a tener que soportar situaciones como la de Mónica Lalanda.

Todo mi apoyo y ánimo Mónica, necesitamos más como tú y menos de los que miran hacia otro lado.

“No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos”. Martin Luther King

MEDICOACUADROS

El Colegio de Médicos de Segovia me acaba de abrir un expediente disciplinario que me puede suponer la inhabilitación profesional, por un tiempo de hasta un año.

Veréis, hace 25 años que soy médico; de esos he pasado 16 en Inglaterra, formándome y trabajando como médico de urgencias. Volví con mi familia a España para que mis hijos crecieran aquí y los últimos ocho años he tenido un contrato de guardias en el Servicio de Urgencias del hospital General de Segovia.

Paralelamente a mi trabajo asistencial, me dedico a la comunicación médica. Entre el 2009 y el 2011 escribí para El Mundo con un blog llamado Profesión Sanitaria y al cerrar este por la crisis, abrí mi propio blog llamado Medicoacuadros. Hago entradas de manera regular sobre temas profesionales y sanitarios. Me interesa particularmente la ética médica y soy también miembro de la comisión deontológica del colegio de médicos de…

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“Va a ser un reto apasionante que asumo con ilusión…”

Comparto mi aportación de esta semana en la revista Madrileña de Medicina, espero que os guste.

CON FIRMA. “Va a ser un reto apasionante que asumo con ilusión…”, por Ángela Hernández

“- ¿Qué quiere decir?

– Mi cirugía doctor, ya sé que para usted no será nada, que estará acostumbrado, y he leído en Internet que no es grave y que es muy frecuente, pero claro…

– ¡Uy, no! No me diga doctor, si yo no he estudiado Medicina.

– ¿Perdone, qué ha dicho?

– Que no soy médico, pero diagnosticarle, operarle y seguir su evolución va a ser un reto apasionante que asumo con ilusión…

– ¿Pero está usted mal de la cabeza? ¿Cómo puede operar si no es médico?

– ¿Yo? ¿Qué quiere decir? No se preocupe, hasta ahora he sido un ciudadano ejemplar, presidente de mi comunidad de vecinos y con grado en… (imaginen el que quieran, Derecho, Económicas, Matemáticas, Astronomía o Robótica).

– ¿Qué hace en esta consulta? ¿Con qué derecho se ha atrevido a explorarme?

– No le entiendo, si voy a poner todo mi empeño en su cirugía…

– ¿Qué no me entiende? ¿Operarme a mi? ¡Usted no me pone las manos encima!”

Algo exagerado, ¿verdad? Nadie iría así al quirófano, ni volvería a acudir a esa consulta de cirugía y, con toda probabilidad, se cursarían denuncias y se evitaría que el ilusionado personaje ficticio del diálogo siguiera ofreciendo su entusiasmo en acometer el reto de operar sin haber pasado por la formación necesaria. Esto es inaudito, no entra en nuestra imaginación y, afortunadamente, vivimos en un estado de derecho que garantiza que una situación así no pueda ocurrir. Los mecanismos para que un profesional no pueda ejercer sin una adecuada formación están perfectamente legislados, y existen múltiples mecanismos para que esto no pase, ya que nuestra salud es un tema muy serio.

Si la salud de un paciente es un tema muy serio, la salud de la población será un tema aún más serio a todos los niveles, y en concreto el gobierno de la asistencia sanitaria pública.

Ya es un clásico la comparación entre el currículum de nuestros ministros de sanidad y el de otros países europeos, el de algún que otro consejero que ha pasado por la comunidad de Madrid, pero… ¿y cuando el tema se extiende también a las direcciones generales?

La semana pasada encontramos un caso concreto en el SERMAS: se sustituyó, sin que se hayan hecho públicos los motivos ni del cese ni del nombramiento, la Directora General de Planificación, Investivación y Docencia. La lectura comparada de los currículums de la cesada y de la nombrada revelaba que se sustituía un perfil técnico, con un excelente bagaje en su ámbito de actuación, por un perfil político con un excelente recorrido en cargos políticos municipales sin ninguna relación con el sistema sanitario.

Y los artículos de prensa sobre los nombramientos son siempre muy parecidos: los agraciados con el cargo asumen el reto y la responsabilidad con ilusión…

¿Se trata de poner en duda la capacidad de las personas que ocupan estos cargos? Demos un paso adelante y digamos con valentía que sí.

Como médicos, tras seis años de grado, el MIR y una especialidad de cuatro a cinco años, creo que tenemos el deber y deberíamos tener el derecho a exigir una formación y cualidades a los que van a dirigir la sanidad de todos. Desde una gerencia, una dirección general hasta no digamos ya un ministerio. Porque asumir esos cargos sin un exhaustivo conocimiento previo del sistema sanitario es tan surrealista como el diálogo que encabeza este escrito.

Y hasta que la gestión del sistema sanitario no se tome en serio, a pesar de la dificultad que entraña y de lo complicado que es, y se siga viendo como una forma de medrar o pagar favores en la carrera política de un partido político u otro, no podemos esperar otra cosa que lo que está sucediendo: el deterioro y hastío de un estupendo sistema de salud y de sus profesionales.

Así que exijamos la profesionalidad real de dichos cargos, y que donde no llegue la humildad personal de no asumir algo para lo que no se está ni remotamente preparado, que sea la sociedad en su conjunto la que ponga fin a los nombramientos políticos discrecionales.

Ángela Hernández Puente
Especialista en Cirugía General, Hospital del Sureste. Presidenta del sector AMYTS de Atención Hospitalaria

– ¿Cree que toda irá bien?

 

“Va a ser un reto apasionante que asumo con ilusión…”

 

QUERIDA EXPLOTACIÓN LABORAL: TE DEJO, NO CUENTES YA CONMIGO.

Vaya a donde vaya, el sentimiento de malestar del médico se manifiesta. No podemos permitirlo, sobre todo por los pacientes, PACIENTES NO USUARIOS. La desidia política no puede prolongarse, la sanidad de todos es demasiado importante para que contemplemos impasibles su deterioro y hundimiento.

MEDICOACUADROS

Estoy en la calle.

He renunciado a mi contrato de guardias.

He renunciado a la explotación laboral  sangrante y despiadada.

He renunciado a la esclavitud de un sistema sanitario absurdo que trata a sus profesionales como basura.

He renunciado al pisoteo de un jefe que, como tantos otros en la medicina española, maneja su servicio como si fuera su cortijo. Un jefe que no lidera, solo tiraniza.

He renunciado a trabajar en un sistema con médicos de primera que viven a costa de médicos de segunda.

He renunciado a turnos de 24h sin derecho a descanso que ponen en peligro mi salud y sobre todo, la seguridad de mis pacientes.

He renunciado a la inseguridad laboral.

He renunciado a trabajar con excelentes profesionales que han ido olvidando lo que fue su orgullo personal y profesional y lo que fue su dignidad y ahora simplemente bajan las orejas con miedo.

He…

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